
Cuando se reparan los componentes electrónicos de las redes inteligentes, no basta con aplicar calor directamente sobre la placa de circuito impreso, esperando que todo funcione bien. Si lo haces, estarás buscando problemas: es probable que se dañen las capas de la placa o que se dañen los pequeños componentes que se encuentran cerca del lugar donde se aplica el calor. Es un equilibrio delicado.
Por eso hemos diseñado nuestros calentadores infrarrojos de manera precisa. Nos centramos en las bandas de frecuencia que realmente son absorbidas por los materiales utilizados en los conectores y recubrimientos, en lugar de calentar todo lo que está a la vista.
Dirigir el calor al lugar adecuado Utilizamos un espectro infrarrojo de banda estrecha. Al ajustar el revestimiento de cuarzo y los componentes internos, nos aseguramos de que el calor llegue directamente a las conexiones. El calor no se dispersa por toda la placa.
Esto es especialmente importante para esos módulos de redes inteligentes que funcionan como grandes disipadores de calor. Dada la alta densidad de energía, el punto de fusión se alcanza en cuestión de segundos. Es muy rápido. Y esa rapidez es precisamente lo que evita que el resto del circuito se dañe.
Materiales de calidad No hemos escatimado en materiales. Utilizamos cuarzo de alta pureza para que el calor pueda penetrar eficazmente. Los conectores están diseñados para resistir las condiciones extremas de un entorno industrial; así, no se oxide ni se dañe después de varios meses de uso intensivo. Incluso los cables son especiales: son resistentes al calor y pueden soportar las condiciones difíciles durante la instalación.
Pero hay un problema: los emisores de alta intensidad se calientan mucho en sus terminales. Es cuestión de física. Si se colocan dentro de un chasis sin ventilación adecuada o sin un buen disipador de calor, los conectores se dañarán. Es necesario asegurarse de que el chasis tenga capacidad de disipar tanto calor como el que genera la lámpara.
Uso en la práctica Si tienes una estación de desoldadura antigua, estos calentadores pueden reemplazarla fácilmente. Dado que la longitud de onda coincide con la del material con el que trabajas, ya no tendrás que preocuparte por que la placa se deforme bajo tus manos.
También nos aseguramos de que el calor se distribuya uniformemente por toda la superficie de la placa. Cuando trabajas con esos controladores de redes inteligentes, simplemente puedes configurarlo y olvidarte del tema. Ya no necesitas mover manualmente la placa para encontrar el punto óptimo para el desoldado.